| Igape apoya al gremio de carniceros orensano para modernizar el sector con un centro logístico común |
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El proyecto, que estará situado en el Polígono de San Cibrao das Viñas, tiene como objetivo facilitar la mejora de la competitividad del sector. El centro albergará espacios para distribución, almacenamiento y desguace de productos cárnicos, además de áreas destinadas a la formación del personal, y está previsto que entre en servicio antes de fin de año.
Santiago, 24 de agosto de 2008.- El Instituto Gallego de Promoción Económica (Igape) apoya la financiación de un ambicioso proyecto del Gremio Provincial de Carniceros y Charcuteros de Ourense, que integra a más del 70% de los establecimientos del sector en la provincia, para mejorar la competitividad de los pequeños negocios y el servicio que ofrecen al sector hostelero. Así, está previsto que entre en funcionamiento antes de fin de año en el Polígono de San Cibrao das Viñas un centro logístico mancomunado desde el que se podrá distribuir la carne, pero que también albergará espacios para almacenamiento y desguace, e incluso dispondrá de una zona destinada a formar y reciclar personal para un sector que cada vez tiene más dificultades para reclutar profesionales preparados.
Las complicaciones se acrecientan para las pequeñas empresas ante la dificultad de retener a sus mejores profesionales, seducidos por las ofertas de las grandes superficies comerciales. Muchas veces a gente se va cegada y no lo hace para ir a mejor, matiza Javier Vázquez, responsable del gremio orensano de carniceros y charcuteros e impulsor de los avances que encontraron el apoyo del Igape. Durante una visita a Madrid vi como estaban organizados allí. En Mercamadrid el sector cárnico trabaja en unas grandes naves divididas en cámaras alquilables desde las que, por ejemplo, venden sus productos a los hosteleros. Así ahorran mucho dinero y vi que el sistema era trasladable a Ourense porque nuestras empresas no tienen capacidad para comprar terreno, una nave y maquinaria. Lo ideal es compartir un mismo centro de distribución y trabajar de manera mancomunada, explica.
Por ahora todo ese proceso de venta a hostelería se realiza desde cada tienda o desde el propio matadero, y en Ourense el ochenta o noventa por ciento de los hosteleros se nutren en carnicerías de pequeño tamaño. Desde el Gremio creen que todos ganarán con el nuevo planteamiento. Al disponer de un centro de almacenamiento, los pequeños empresarios no tendrán que asumir el coste que supone adaptar los frigoríficos de sus establecimientos a las estrictas normativas sanitarias existentes, que además se van modulando de manera que requieren continuas inversiones. Y en cuanto al desguace y venta, ganarán en operatividad. Estamos mirando cómo vamos a exponer el servicio, si habrá una sala de desguace grande o lo haremos en varias pequeñas con personal dedicado exclusivamente a eso y con acceso a los nuevos sistemas automatizados de fileteado y envasado de alto rendimiento. Para el sector de la hostelería será más cómodo, y de hecho ya llevaban un tiempo reclamándonos algo así. Javier Vázquez reconoce que la aportación del Igape, de un 40% sobre el total de una inversión que supera los 260.000 euros, es clave, pero también apunta que resulta esencial tener acceso a las ayudas que se ofrecen desde las diferentes administraciones. Es como las meigas, que dicen que habelas, hailas. Pues las ayudas igual, oyes hablar de ellas, pero muchas veces no sabes como acceder la ellas y además salen con demasiados tecnicismos complicados de comprender, de manera que muchas veces piensas que no cumples los requisitos para acceder.
Impulso del Igape a los proyectos colectivos
En este caso todo fue más sencillo de lo esperado, y el nuevo centro llega en un momento en el que las carnicerías y charcuterías de barrio emergen tras los efectos de la crisis de las vacas locas y quieren dar un nuevo impulso. En Ourense tienen claro que este segundo aliento pasa por apostar por procesos formativos y de innovación. Hacerlo de manera asociativa limita costes y propicia el acceso a ayudas. Desde el Igape, instituto dependiente de la Consellería de Economía e Facenda, se incentivan estrategias cooperación y, en esa línea, se promueven proyectos colectivos para sumar recursos y capacidades y lograr un avance de la competitividad para grupos de pymes que, por sí solas, muchas empresas tendrían más complicado conseguir.
En el Gremio Provincial de Carniceros y Charcuteros de Ourense ya comprobaron que ese es el camino y por él siguen con la puesta en marcha de dos nuevos proyectos de I+D+i. El primero se centra en aprovechar el conocimiento para controlar mejor el frío y conseguir que la carne gallega abra nuevas fronteras. En países como Brasil o Argentina es común envasar la carne al vacío y que pueda aguantar cuatro meses, y en España no pasamos de treinta días. Nosotros queremos trabajar en esa línea y poder ofrecer un producto similar al que hacen en esos países, explica Javier Vázquez. El segundo proyecto tiene que ver con la gestión de la innovación y la necesidad de que el sector cuente con un plan estratégico a cuatro años. En esa hoja de ruta estarían varios de los desafíos que se exponen los carniceros y charcuteros orensanos. Queremos conseguir financiación para modernizar los establecimientos y montar una central de compras para conseguir mejores precios ante los proveedores, que es a lo que tienden todos los sectores, afirma su responsable, que de nuevo ejemplifica con un caso extrapolable a Ourense: En Salamanca montaron la central de compras, empezaron cuatro y ahora son cuarenta. Pues habrá que ir allí y ver cómo lo hicieron, concluye. |
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| Última actualización ( 01/09/2008 ) |


